Las empresas e instituciones tienen en común con las personas que son seres vivos y cambiantes. Las personas tenemos una personalidad esencial, que es lo que nos hace diferentes unos de otros. Sin embargo, la forma de juzgarnos de los demás está basada en aspectos y situaciones concretas. Por eso mismo, procuramos, a través de signos externos, dar la mejor imagen de nosotros, la que más se acerca a lo que en realidad somos.
Cada empresa posee una Personalidad Corporativa, que la identifica y la hace diferente a cualquier otra empresa u organización. En definitiva, tiene un caracter específico determinado por su origen y evolución, que se manifiesta a través de:
Sin embargo, el entorno de la empresa tendrá una opinión sobre ella basada en aspectos y situaciones concretas. Es la imagen de la empresa: la forma en que es percibida por sus audiencias
(Empleados, Accionistas, Competencia, empresas-clientes, medios de comunicación, etc.)
La Identidad Corporativa es un recurso estratégico capaz de conseguir que esta imagen que los demás perciben se ajuste a la que la empresa desea proyectar. En definitiva, es la visualización de su estrategia corporativa.
Los programas de Identidad Corporativa ayudan a impulsar y gestionar la comunicación de las empresas. Por su visibilidad y sus repercusiones, marcan puntos de inflexión en la vida de las empresas.
En este sentido, el objetivo de un proyecto de Identidad Corporativa es sentar las pautas para una gestión óptima de la marca, de modo que facilite el cumplimiento de los siguientes objetivos: