El uso de Internet para publicar información financiera puede convertirse en un instrumento clave para sortear la crisis de confianza en la contabilidad empresarial, tras los escándalos del pasado año.
El web del accionista está dirigido a accionistas de la compañía, analistas y posibles accionistas. La información debe estar actualizada, ser transparente y exhaustiva.
En el web no sólo debe aparecer un ticker y un teléfono 900. De un modo gráfico se deben recoger las grandes magnitudes de la compañía y toda la información corporativa de los últimos cinco años (Informes Anuales, de Acción Social, Medioambientales, de Sostenibilidad, etc...
Además de las cuentas anuales, el web debe recoger toda la información que la empresa publique para analistas, intermediarios financieros, prensa e inversores institucionales. Si la compañía elabora sus estados financieros según unos principios contables distintos de los españoles, esta información debería estar disponible en Internet.
La página debe indicar la dirección de contacto con la compañía y de las personas o departamentos a través de las que los usuarios pueden obtener información adicional.
No nos debe dar miedo ser exhaustivos con la información. El usuario determinará cuál es la que necesita.

En el diseño del Portal del accionista el objetivo principal debe ser la claridad y la facilidad de acceso a los documentos.
La regla de oro de AECA es que "un sitio web debe contener información completa, exacta y siempre actualizada para los inversores y demás usuarios interesados".
Si queremos rentabilizar la inversión que hagamos en nuestro web corporativo, tenemos que pensar en nuestros usuarios. Hace seis años, pensábamos que si teníamos un web corporativo todo el mundo vendría a verlo. Hoy sabemos que los usuarios sólo vendrán si el web lo hemos construido pensando en ellos.